por Óscar Miguel Romero
Langosta (The Lobster) es una coproducción entre Reino Unido, Grecia, Irlanda, Países Bajos y Francia, dirigida por Yorgos Lanthimos y estrenada en 2015. Fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el festival de Cannes en 2015 y ganó el premio del jurado. El cineasta griego nos plantea una distopía donde la necesidad de encontrar pareja se iguala a la supervivencia. Los solteros son llevados a un hotel donde podrán encontrar pareja. Allí impartirán clases donde se concienciarán sobre cómo una vida acompañada es mejor y se castigarán actos sexuales como la masturbación. A su vez, el tiempo para encontrar pareja es limitado y si se acaba, los huéspedes serán convertidos en animales.
David el protagonista decide que se convertirá en una langosta ya que viven más de cien años. En el bosque hay un grupo de rebeldes solteros que abandonaron el hotel y viven en la naturaleza salvaje. Los huéspedes del hotel son mandados a realizar cacerías para capturar solteros del bosque y enviarlos a buscar pareja al hotel. Tras la búsqueda fallida de una pareja, el protagonista acaba con los rebeldes en el bosque, donde aparentemente encuentra el amor. Pero estos individuos también tienen estrictas normas donde cualquier acto afectivo o sexual es duramente condenado.
La película es una crítica a la sociedad actual cargada de ironía. Aunque parezcan bastante raras las situaciones que plantea no se aleja tanto de una sociedad donde a cierta edad se exige tener pareja para ser feliz. Durante el largometraje se muestra como algunas parejas son formadas a partir de ciertas características personales que mantienen los personajes como la miopía o andar cojo. Esto da a entender que muchas parejas de hoy en día se basan en la superficialidad. Además, el miedo que muestran muchas parejas en la película a quedarse solas, refuerza esa idea de juntarte con quien mejor te convenga antes que por amor, ya que si no estarás condenado a convertirte en un animal. Podemos resumir el mensaje de la película concretando que el amor no se puede forzar, ni tampoco reprimir, ya que el amor debe fluir.
La producción contó con un presupuesto aproximado de 4 millones y una recaudación de 18. A pesar de ser una película europea, supera el presupuesto medio de muchos filmes del mismo origen, pero dentro del género de las distopías resulta una película barata, sobre todo si la comparamos con producciones de Hollywood.
Langosta fue distribuida en la mayoría de países europeos y en 2014, Sony anunció que había adquirido los derechos de distribución en Australia, Nueva Zelanda, Alemania, Escandinavia, Europa del Este y América Latina. Su fecha de estreno fue en 2015 cuando, aparte de los países mencionados anteriormente, también se proyectó ese mismo año en Estados Unidos. El filme fue aclamado por su guion, pero Lanthimos se consolidó como director referente a nivel europeo y mundial con s La favorita (The Favourite, 2018) y, posteriormente, con The Poor Things.
Es interesante resaltar que la película mantiene un carácter europeo en aspectos formales y narrativos, ya que, a pesar de ser una distopía, no sigue los formatos establecidos como en las superproducciones de Hollywood. Lo que quiero decir, es que estamos acostumbrados a encontrarnos el género de la distopía envuelto en escenarios ficticios grandiosos, en escenas cargadas de efectos especiales y acción o lleno de personajes heroicos. En cambio, Lanthimos crea un imaginario más característico del cine de autor europeo. Con una narrativa interesante, sin cargados efectos especiales y con personajes que podemos encontrarnos en la vida real. Le da una vuelta de tuerca al género y experimenta con lo grotesco y lo irónico. En general, la película es muy recomendable si disfrutas de historias inusuales contadas por personajes característicos.
