
Por Marcos Rodríguez Díez
Probablemente, no haga falta ir a lo más recóndito o lejano para encontrar un elemento de terror. La frase “cada familia es un mundo” no es poco precisa y nos lleva a pensar en las mil posibles historias detrás de cada casa. Esto mismo, es en lo que se centra la nueva película de Xavier Legrand, Le Successeur, que el pasado 18 de marzo se presentó en el Instituto Français de Madrid.
Al inicio de la película asistimos a la introducción de un director artístico de moda, que en su mejor momento de éxito sufre la muerte de su padre. Vuela a Canadá donde preparará todo aquello que él deseaba, aunque no lo tenga muy claro ya que hacía años que no hablaban. Será en su ciudad natal donde, en medio de este tránsito extraño entre la vida y la muerte, conoceremos otra manera de heredar mucho más tétrica.
“Un thriller de terror pero sin demasiada hemoglobina. Espero que no les deje indiferentes” dijo el director al público antes de que se apagaran las luces. Nada más empezar, se puede observar una pasarela de moda en la que las modelos giran en espiral. Una escena que se usa de preludio del torbellino que el protagonista y nosotros, agarrados a la butaca toda la película, nos vamos a encontrar.
Entrando más en detalle en el estilo de la película, creo que una de las cosas dignas de comentar es la manera en la que trata la crítica a las altas esferas. Unos planos “hitchcockianos” muy cuidados narrativamente para mantener el suspense se juntan con un tono muy gamberro. Este, pudiéndose parecer al de La Grande Belleza de Paolo Sorrentino o The Square de Ruben Östlund. Dentro del propio nerviosismo que genera la pieza, se demuestra que la sátira entra perfectamente en este tipo de géneros. Sin embargo, esto no podría haber sido posible sin el gran trabajo actoral del protagonista, interpretado por Marc-André Grondin además de otros personajes como los de: Yves Jacques o Blandine Bury.
Por otro lado, cabe destacar que la aparición de Montreal en la película no es casualidad. Seguramente esto se deba a la coproducción que ha logrado sacar adelante esta película entre tres países: Francia, Bélgica y Canadá. En este sentido, las coproducciones francocanadienses han ido en aumento, siendo 52 en el 2022 según “El estudio mercado de la producción cinematográfica y los festivales de cine en Canadá” del ICEX. También contó con la ayuda del proyecto Europa Creativa Media y fue distribuida por BTEAM Pictures, una de las distribuidoras que más está apostando por el cine europeo en España.
En definitiva, creo que Le Successeur se consolidará como uno de los grandes films del año. Fue seleccionado en el Festival de San Sebastián sin llegar a conseguir la Concha de Oro, pero seguro que acabará triunfando con algún que otro premio. Esperemos que sea así y a los que no hayan ido a verla, levántense, vayan a las salas y disfruten, porque merece la pena.