por Emilene Perse

C’è ancora domani, dirigida por Paola Cortellesi en 2023, es una película en blanco y negro ambientada en la Roma de 1946. La historia narra el día a día de Delia en una sociedad profundamente patriarcal.

La película pone de relieve el brutal contraste entre los avances legislativos de la posguerra, en particular la concesión del derecho al voto a las mujeres, y la persistencia de la violencia doméstica sistemática. Superando en Italia a éxitos de taquilla estadounidenses como Oppenheimer o Barbie, esta «película feminista» ha cautivado al público italiano.

El trabajo de Cortellesi ilustra magistralmente la capacidad del cine europeo para transformar un contexto histórico en una poderosa herramienta de reflexión contemporánea. La asociación Differenza Donna, vinculada históricamente a la gestión, entre otros, el número nacional de asistencia a las víctimas de la violencia de género en Italia (1522), utiliza la película como herramienta pedagógica para sensibilizar al público sobre los mecanismos de la violencia doméstica y la importancia de la emancipación.

Paola Cortellesi ha participado en varios eventos y debates organizados por la asociación para dar voz a las mujeres y promover los centros de ayuda. En algunas proyecciones especiales, una parte de los beneficios o de la visibilidad se comparte con redes de centros contra la violencia de las que forma parte Differenza Donna.

El entusiasmo que ha suscitado esta película ha permitido crear una auténtica campaña de sensibilización en colegios y universidades, llegando al mayor número de personas posible. El impacto fue tal que provocó un debate en el Senado italiano que condujo a una reflexión sobre el refuerzo de las medidas de protección contra los feminicidios.

La película no se limita a representar la violencia, sino que actúa como motor para el sector asociativo. La película rinde aquí homenaje al neorrealismo italiano mediante la elección del blanco y negro, pero destaca que Cortellesi lo utiliza de forma diferente para dar voz a las mujeres, a menudo invisibles en el cine clásico.

Esta película contribuye a la creación de una conciencia ciudadana europea, ya que aborda valores universales como los derechos humanos y la igualdad de género, que se encuentran en el centro del proyecto cultural de la Unión Europea. El cine de impacto se refleja perfectamente aquí, gracias al éxito de esta película, que también se mide por su utilidad social y su interacción directa con la sociedad a través de asociaciones e incluso del Senado. C’è ancora domani demuestra que, al aliarse con el mundo asociativo, el cine trasciende el mero entretenimiento para convertirse en un acto político. Al presentarse en las escuelas y en el Senado, la obra de Paola Cortellesi cumple su misión: iluminar a la sociedad e impulsar cambios concretos. Es la prueba de que el arte aún puede proteger la ciudad y transformar a cada espectador en un ciudadano comprometido.